Juan Navarro: «La Virgen bajará como Pastora y volverá como Reina Coronada»

Juan Navarro, HM de la Congregación de la Divina Pastora

Reportaje – La Divina Pastora: una devoción de más de 250 años de historia

A tan solo pocas horas de que la Divina Pastora emprenda el camino hacia la S.I. Catedral de Málaga para ser coronada canónicamente, la ilusión y los nervios se reparten por partes iguales entre los congregantes. La ciudad vivirá en pocos días su primera coronación desde 2016 y, a falta de los últimos detalles, todo está listo para vivir una jornada histórica. Pero antes de que eso ocurra, hemos tenido la oportunidad de hablar con Juan Navarro Arias, Hermano Mayor de la Congregación de la Divina Pastora.

«Estoy viviendo todo con mucha intensidad. A nivel personal, los días de más ansiedad fueron las dos semanas previas al Triduo en las que hubo muchas cosas que dependían organizativamente de mí para salir adelante. Desde la noche del Triduo, serenidad máxima y disfrute absoluto. Eso sí, una vez pasado, sí que ha entrado en el cuerpo la tensión por la expectación de lo que viene. Conforme se va acercando el momento, la emoción sube. Es una sensación muy bonita.»

¿Cómo lo están viviendo, no solo los pastoreños, sino todo el barrio de Capuchinos y la ciudad?

«Yo no me había generado ninguna expectativa, pero conforme se va acercando la hora voy viendo todas las muestras de cariño y fervor que te acabas contagiando. El otro día, en el salón parroquial, había gente ensayando coplas a la Pastora que yo no sabía quiénes eran, gente del barrio que se habían organizado ellos mismos. Son cosas que no te esperas.»

Los tres pilares troncales que han marcado el camino preparatorio de la coronación han sido un programa formativo, una acción de culto -hacer extraordinario lo ordinario- y el proyecto social. En paralelo, la comisión de música, de liturgia o de protocolo -por ejemplo- han desarrollado un trabajo encomiable de cara a lo que son los actos de coronación en sí.

El barrio está engalanado y toda la ciudad está lista para la coronación, ¿cuánto trabajo hay detrás?

«Lo que se está viendo, que es alucinante, es el resultado de dos años de trabajo con dos veranos incluidos. La cantidad de material que se ha confeccionado ha sido impresionante. Yo a nivel interno, a veces en forma de chascarrillo, decía que estábamos produciendo más de lo que íbamos a ser capaces de colocar. Salvo veinte o treinta gallardetes, el resto de decoración es confección artesanal. Eso tiene no solo un valor artístico sino sobre todo sentimental. En ese sentido hay que poner en valor la comisión de calle que lidera el grupo joven y que ha hecho posible la realidad que ya se ve y se toca.»

¿Qué nos espera en los próximos días: bajada, coronación y regreso al barrio?

«La Virgen bajará como Pastora y volverá como Reina Coronada. A nivel de concepto queremos que la Congregación sea reconocible en la calle, no va a haber inventos extraordinarios. La bajada tendrá tan solo un cortejo de cirios y en el regreso habrá presencia institucional de la hermandades de Capuchinos, de la comunidad pastoreña de Andalucía y de las agrupaciones de pasión y gloria. El foco de la procesión es el barrio; es el nudo central, la explosión festiva y donde nos reconocemos.»

La Divina Pastora ataviada para su bajada a la Catedral | Congregación de la Divina Pastora

¿Se consideró alguna vez no ejecutar una corona sino un halo? Y, ¿cómo será la estética de la Pastora de ahora en adelante?

«Hubo un debate profundo. Sobre la mesa estuvieron las opciones de un halo o una tiara que pudieran combinarse con el sombrero y de la corona con imperiales o sin ellos. Iconográficamente, la concepción original de la visión de fray Isidoro presenta a la Pastora coronada por ángeles con una corona. Eso nos llevo a decantarnos por esa opción. A futuro, la Pastora no va a perder los atributos del callao y la pamela, la corona formará parte de su ajuar que lucirá en distintas ocasiones del año. En la calle, en principio, saldrá de Pastora y aleatoriamente se presentará con su corona.»

¿Cómo surge la idea de coronar a la Divina Pastora?

«En la Congregación jamás se había planteado la opción de la coronación. Hay que remontarse al año 2017, en la preparación de los actos del 150 aniversario del patronazgo de Santa María de la Victoria. En una reunión de las diferentes hermandades de la parroquia con nuestro director espiritual, D. Alfredo López Barranquero, preguntó cómo era posible que la Pastora no estuviera coronada y no saliera en la Magna. Así, al año siguiente y sin previo aviso, reivindicó en el primer día de Triduo que la Virgen debía estar coronado e instó a la Congregación a iniciar el proceso pertinente. El 23 de junio de 2018, coincidiendo con la visita del Obispo, se hizo pública la intención de iniciar el proceso. Aprobado el nuevo decreto del Obispado en septiembre vimos que cumplíamos todas las condiciones y presentamos la petición formal para la apertura del expediente que se aprobó el 30 de octubre. Tras varios años -pandemia incluida- cumpliendo con todo lo que se nos pedía; el 8 de marzo de 2023, el Obispo firmó el decreto de la coronación canónica de la Divina Pastora anunciándose públicamente el 24 de marzo, coincidiendo con el aniversario del fallecimiento de fray Diego José de Cádiz.»

¿Habéis notado un crecimiento en la devoción a la Pastora en los últimos años?

«Nuestra naturaleza es promover la devoción a la Madre del Buen Pastor. La realidad es que los cultos principales gozan de muy buena salud, la Novena es una propuesta en la que la iglesia se llena. En los últimos diez años la congregación ha doblado el número de hermanos. La coronación ha venido a actualizar la devoción pero no es la única causa. Las hermandades de gloria somos herederas de grandes devociones pero sin estructuras en el pasado. Con el S. XXI hemos tenido que organizarnos, fomentar que los devotos se hagan hermanos y actualizar nuestras bases de datos y de pagos. Hoy en día, el 80% de los hermanos pagan su cuota online y uno se puede hacer hermano de manera completamente digital. Hemos permitido tener una estructura para que la hermandad pueda tener un crecimiento natural, al ritmo que la devoción lo diga. Antes la devoción iba por un lado y el crecimiento interno por otra. La coronación ha venido a agitar todo, pero la estructura ya se había creado antes.»

Corona de la Divina Pastora, diseño y ejecución de Miguel Ángel Martín Cuevas

Después de la coronación, ¿hacia dónde se encamina la Congregación en el futuro?

«La Congregación goza de muy buena salud, hay una vitalidad muy bonita en el día a día con gente muy comprometida que garantiza el futuro inmediato. El futuro gira en torno a consolidar nuestras citas ordinarias para que haya una base estable que permita seguir creciendo en el largo plazo. En cuanto a grandes retos, el foco está puesto con tanta intensidad en el 5 de octubre que uno no es capaz de ver más allá. Habrá que dejar que pasen unos meses y digerir lo vivido, a partir de ahí trazar nuevos retos.»

Por último, ¿un mensaje a la ciudad de cara al 5 de octubre?

«Una coronación canónica es un gesto de alabanza que dedica la Diócesis de Málaga a la Virgen a la que se suman otras diócesis -han venido obispos de Guadix y Sevilla-. Es una celebración de toda la Iglesia, es una invitación a que compartamos la devoción mariana y que nos sumemos a esta cita de júbilo. En clave cofrade, una oportunidad muy bonita de disfrutar de una gloria histórica y, para los que vienen, para que se acerquen a la ciudad con foco en el barrio de Capuchinos.»