El Cautivo se trasladará a la parroquia de la Amargura

Nto. Padre Jesús Cautivo | Arturo Higueras

El Cautivo próximamente se trasladará a la iglesia de la Amargura. Las obras que comenzaron la semana pasada en la iglesia de San Pablo han obligado a las diferentes hermandades que allí residen a retirar del culto a sus Sagrados Titulares. Mientras dure el confinamiento, las imágenes permanecerán en un oratorio provisional habilitado en los salones parroquiales. Sin embargo, la intención de las Hermandades es la de trasladar a sus titulares a otros templos en cuanto esto sea posible.

La primera en anunciarlo ha sido la Cofradía de Ntro. Padre Jesús Cautivo y María Stma. de la Trinidad que, hasta que finalicen las obras en San Pablo, trasladará a sus titulares a la iglesia de Santa María de la Amargura. La decisión la ha tomado hoy la Junta de Gobierno de la corporación tras sopesar las diferentes opciones que había sobre la mesa.

La parroquia de la Amargura, situada en c/ Honduras, es la actual sede canónica de los titulares de la Hermandad de Zamarrilla, aunque estos son expuestos habitualmente en su capilla de c/ Mármoles. Sin embargo, durante el año algunos cultos se celebran en la parroquia. La ocasión más señalada tuvo lugar el 12 de octubre de 2003, cuando María Santísima de la Amargura presidió el Triduo previo a su Coronación Canónica; la última, el curso pasado cuando fue presentada la primera fase del grupo escultórico del Santo Suplicio.

La invitación de la Esperanza

Ntra. Sra. de los Dolores del Puente en la Basílica de la Esperanza | Cofradía de los Dolores del Puente

Sin embargo, durante estos últimos días se había barajado la posibilidad de que el Cautivo se trasladase a la Basílica de la Esperanza. Habría sido esta una estampa inaudita en la historia de ambas corporaciones. Solo en una ocasión la Basílica ha recibido a algún otro titular. Fue en octubre de 2004, en el Triduo itinerante de la Virgen de los Dolores del Puente previo a su coronación. El resto de días se celebraron en la parroquia de Santo Domingo y en la iglesia de San Juan.

La Archicofradía de la Esperanza ya había comunicado su ofrecimiento y era esta una buena opción bajo los ojos de la cofradía trinitaria. Pese a ello, los directores espirituales consideraban más oportuno no alejar tanto a los titulares de la Trinidad y buscar una sede temporal más cercana a su feligresía. Las otras opciones valoradas han sido el Convento de la Trinidad, lugar que la Virgen de la Trinidad visita cada primer domingo tras Pentecostés, y la parroquia de Santo Domingo. Finalmente también fueron descartadas en favor de la parroquia de la Amargura.