75 años de una Gracia y Esperanza que no pudo ser
Este sábado, la cofradía de Estudiantes celebra el 75 aniversario de la bendición de Ntra. Sra. de Gracia y Esperanza. La imagen mariana procesionará por las calles del centro de la ciudad visitando varios enclaves históricos en la última salida extraordinaria que vivirá Málaga este 2024. En este reportaje repasamos la historia de la advocación mariana de Estudiantes y de su particular origen.
Origen en torno a la Virgen de los Remedios
Los orígenes de la cofradía de Estudiantes se remontan a 1944 cuando un grupo de jóvenes del colegio de San Agustín manifiestan su intención de conformar una nueva hermandad de pasión. Debido a las duras exigencias del Obispado de entonces para su creación, aquellos jóvenes tuvieron que fijarse en una hermandad con culto en el pasado para refundarla y se decidieron por la del Coronado de Espinas y Ntra. Sra. de la Esperanza -decidiendo alterar la advocación de esta última por Gracia y Esperanza-. El origen de aquella antigua hermandad es aún incierto con la única prueba en un libro de costumbres de Medina Conde donde se habla del decaimiento de la devoción al Coronado de Espinas en 1792. Al quemarse la iglesia de Santa Ana en 1936, nada quedó de aquella devoción.

Finalmente, y tras dos intentos fallidos, se consigue su constitución oficial el 5 de abril de 1945 siendo Hermano Mayor D. Luis Cárceles. Rápidamente se encargó a Pedro Moreira la ejecución del Coronado de Espinas tras no poder adquirir un Ecce-Homo de Pedro de Mena de la Iglesia del Císter. Esta imagen protagonizó en solitario la primera salida procesional de la hermandad en 1946. Para solventar esta situación, la hermandad solicitó en préstamo la imagen de la Virgen de los Remedios para realizar sus salidas en los dos años posteriores. Lo hizo desde la parroquia del Carmen y en un viejo trono solicitado a la Archicofradía del Huerto con un palio tejido con redes de pesca por las jóvenes de la hermandad.
Sin embargo, en 1949 la situación cambió y la propietaria de la imagen decidió no cederla más ni tampoco donársela a la joven cofradía. La cofradía se quedaba sin su Virgen de Gracia y Esperanza. Esto obligó a los hermanos a acudir a los Talleres Caderot de Madrid en busca de una imagen lo más similar posible. Cabe destacar que en la capital española residía D. Pedro Rocamora, Hermano Mayor Honorario y gran benefactor de la cofradía. Allí se encontró una imagen del agrado de los hermanos y que fue sufragada por Jesús Martín Sánchez, familiar de José de Guindos -Hermano Mayor en aquel entonces-. Se trataba de una talla de candelero, no pensada como Dolorosa y sin lágrimas en la cara, que sufriría en los años posteriores multitud de cambios con tal de adecuarla a una imagen de pasión. Se sigue sin conocer el autor de la imagen a día de hoy, aunque por la impronta se asume que tiene origen en la imaginería andaluza. Solo se sabe que hay otra talla, propiedad de la cofradía de la Dolorosa de Santiago de Ciudad Real desde 1942, similar y que ha atribuido a un imaginero sevillano las imágenes que se vendían en el taller.
Fue bendecida el Domingo de Ramos de aquel mismo año por el obispo D. Ángel Herrera Oria en la iglesia del Santo Cristo de la Salud, nueva sede definitiva de la cofradía, y saldría por primera vez en procesión al día siguiente.
En 1951 la imagen estrenó una nueva saya, obra de las Madres Adoratrices y su propia corona. Al año siguiente, fue el turno del nuevo palio de la Virgen, ejecutado por las Madres Trinitarias y donado por el anteriormente mencionado D. Pedro Rocamora. Cabe destacar que se trata del palio con el que la imagen procesionó hasta 2019. En 1963 se estrenaría el manto bordado por las Madres Adoratrices y donado por el Cuerpo de Administrativos de Aduanas, Hermana Mayor Honoraria de la cofradía. Sería además en esta década cuando se consolidase el estilo de vestir y presentar a la Virgen.
En la década de los 70 le llegará el turno al trono de la Virgen de Gracia y Esperanza. El adquirido al Huerto en los orígenes de la cofradía se trataba de una obra de madera dorada que, además de antigua, tampoco se caracterizaba por su calidad. Se le encargó entonces el diseño a Juan Casielles teniendo como resultado una obra de alpaca plateada con dragones flanqueando las esquinas y con las arma christi como tema principal de las cartelas. La capilla frontal presenta una reproducción de la Madonna de la Catedral de Brujas. Ejecutado por los Talleres Villarreal entre 1969 y 1971 también fue financiado, casi en su totalidad, por el Cuerpo de Administrativos de Aduanas.
Debido a los continuos retoques efectuados en los primeros años sobre la imagen, ésta será intervenida hasta en tres ocasiones en la década de los 90: 1991 por Carlos del Valle, 1993 por Ángel Rengel y Juan García Palomo.
La historia reciente del S. XXI
Con la llegada del nuevo siglo, la Virgen de Gracia y Esperanza estrenó una nueva saya ejecutada por Joaquín Salcedo y donada por Ildefonso Fernández-Barca, que fuese Hermano Mayor ente 1986 y 2000. Se trata de una obra en hilo de oro sobre tisú de plata, marfil e hilos de seda verde y roja. Será la tónica a seguir en estos años con multitud de estrenos y joyas. Serán otras dos sayas las que estrenará la Virgen en estos años a lo que hay que sumarle la corona de 2012, diseño de Fernando Prini y ejecutada por Manuel Valera. Sin embargo, el gran estreno de la actualidad será el nuevo palio de 2020 diseñado por Prini y obra de Manuel Mendoza.

Como parte de la historia reciente de la cofradía, la Virgen participó en el Mater Dei de 2013 como una de las imágenes marianas que procesionó el 28 de septiembre de aquel año. En 2021, la imagen será sometida a una nueva intervención por parte de Francisco Naranjo con el objetivo de recuperar, al máximo posible, la impronta original con su similitud a la Virgen de los remedios (como nos explicaba aquí).
Este sábado, Ntra. Sra. de Gracia y Esperanza recorrerá las calles del centro celebrando el 75 aniversario de su bendición. Será el colofón a un año intenso de salidas extraordinarias con las vistas puestas en un 2025 igual de intenso.