Un siglo del Suplicio de Málaga
Este año se cumple un siglo desde que la primera imagen del Santo Suplicio fuese bendecida en Málaga. En este reportaje repasamos la historia de la advocación en la ciudad y nos remontamos a aquella tarde de marzo de 1926.
Era 27 de marzo de 1926 y el obispo San Manuel González bendecía en la iglesia de la Aurora María la primera imagen de Jesús del Santo Suplicio. Ademas de al Señor, se bendijo el resto del grupo escultórico conformado por un sayón despojándole la túnica, un soldado romano y otro sayón barrenando el madero de la cruz; todo obra del artista sevillano Antonio Castillo Lastrucci.

En esos primeros años del S. XX, se trataba de la única imagen cristífera del barrio, lo que le valió el sobrenombre de “Señor de la Trinidad” y una gran devoción de los vecinos. La imagen procesionó por las calles de su barrio en la noche del Jueves Santo desde su bendición hasta 1931. Ese fervor popular duraría poco ya que la imagen ardería pasto de las llamas en los fatales Sucesos de la madrugada del 12 de mayo de 1931.
Tras los hechos, la hermandad decidió no recuperar la advocación y, al igual que muchas otras cofradías durante la Guerra Civil, acabó desapareciendo hasta su refundación en 1938. Tras eso, Zamarrilla apostó por un crucificado como su nuevo titular y se lo encargó a un joven Francisco Palma Burgos tras la muerte de su padre en diciembre de 1938. Se trataba del Stmo. Cristo de los Milagros y, junto a la Virgen de la Amargura, así se constituía la nueva hermandad en la iglesia de San Felipe Neri hasta 1945, cuando regresaron a la Ermita. La ausencia de otra devoción cristífera en la Trinidad hizo que aquel «título» lo heredase Ntro. Padre Jesús Cautivo, que llegara al barrio en 1939.
No fue hasta agosto de 1984 cuando se encargue al mismo autor que recuperase una imagen del Santo Suplicio, que representase a Jesús Despojado de sus Vestiduras. Quiso el destino entonces que la primera imagen de Palma Burgos, el Cristo de los Milagros, y la última, el Señor del Santo Suplicio, fueran para la misma hermandad de Zamarrilla. Esto lo llevó a pronunciar su histórica cita: “Con Zamarrilla empecé a mis 20 años y con Zamarrilla termino”. La imagen se bendijo en 1985, en el exterior de la Ermita, con el manto de la Amargura como dosel y con alrededor de 2000 personas presentes. Casi 60 años después de la original de Castillo Lastrucci y con el esplendor de la devoción olvidado para la Málaga cofrade.

En 2016 se retomó la idea de sacar al Santo Suplicio a la calle y en 2018 se firmó con Juan Vega la ejecución de un nuevo grupo escultórico. Cuatro imágenes han sido ya bendecidas a la espera de las dos últimas para completar el conjunto.
Desde entonces, el antiguo “Señor de la Trinidad” bendice las calles de su barrio cada cuarto fin de semana de Cuaresma junto a la A.M. San Lorenzo Mártir. Aún así, tanto la Trinidad como Málaga esperan que algún día pueda recuperar el esplendor perdido y recorrer toda la ciudad.