¿Nadie va a dar una explicación?

Detalle de la lluvia del Domingo de Ramos | Arturo Higueras

Tristemente, la jornada de Domingo de Ramos de 2024 pasará a la historia de las cofradías de nuestra ciudad en una de sus páginas más negras. Muchos son los años en los que la incertidumbre meteorológica hace que los cofrades miremos al cielo; pero, normalmente, la cautela y la consideración guían las decisiones de aquellos que son responsables. Sin embargo, el día de ayer la tónica fue diferente y debe servir como lección para todos.

En primer lugar, estaría bien que alguien explicase quién y cómo se otorgan los permisos para realizar salidas especiales sin llegar al Recorrido Oficial. El privilegio de las hermandades agrupadas es discurrir por el trazado oficial de la ciudad y percibir los beneficios económicos que éste reporta. Pero, llegado el momento, esto no es solo un derecho sino también una obligación. ¿Para qué pagan los abonados una silla si, llegadas las circunstancias indicadas, se puede modificar el recorrido sin llegar a ellas? Si este es el patrón a seguir ahora, no sería extraño que alguna corporación del Puerto de la Torre o Churriana elevase aún más preguntas.

Segundo, ¿a qué hermandades se les otorga esta prebenda? Seguro que a otras corporaciones de la jornada les hubiese gustado salir un par de horas por su barrio a encontrarse con sus fieles, o discurrir solo hasta la Catedral y quedarse allí. Las decisiones han de tomarse asumiendo toda la responsabilidad y todas las consecuencias; pero, sobre todo, en igualdad de condiciones. Y eso ayer no se dio. ¿Nadie va a dar una explicación? ¿Fue la Agrupación quien permitió que esto ocurriese o el ente de San Julián no tiene nada que decir al respecto?

Por último, tuvimos que ver como una hermandad aguantaba una tormenta durante más de una hora en la calle. No eran cuatro gotas o una lluvia inesperada, era el diluvio que todas las agencias habían previsto y que había hecho que el resto de cofradías se quedasen en casa. Las fatídicas imágenes quedan ya para la memoria colectiva de la Málaga cofrade. Aún así, a esta hora, nadie ha dado explicaciones ni asumido la responsabilidad de tan osada decisión. En la calle no solo se arriesgó el patrimonio artístico de las hermandades; sobre todo, se jugó con la integridad de niños, personas mayores, personas con dificultades, etc.. Ayer se sometió a varias bandas de la ciudad a condiciones inaceptables con tal de un espectáculo que resultó bien diferente al que se buscaba. ¿Quién paga ahora los desperfectos causados en uniformes o instrumentos? ¿Quién se cree con la potestad de arruinar bordados y pinturas? ¿Nadie va a dar una explicación de por qué se mandan a la calle a cientos de personas para que vuelvan con las túnicas empapadas corriendo a casa?

En definitiva, hay demasiadas incógnitas sobre por qué ayer se tomaron las decisiones que se tomaron. Lo único que sabemos es que, a estas horas, ninguna de las instituciones responsables han aclarado por qué se permitieron dichas imágenes. Nuestra fe, nuestros Sagrados Titulares y el ejemplo de su vida nos debe llevar a una reflexión profunda y a un cambio en la actitud.

«Porque pienso que Dios nos ha exhibido a nosotros los apóstoles en último lugar, como a sentenciados a muerte; porque hemos llegado a ser un espectáculo para el mundo, tanto para los ángeles como para los hombres.»; Corintios 4:9.