Las restauraciones de Francisco Naranjo: recuperando el pasado
Francisco Naranjo se ha convertido de un tiempo a esta parte en uno de los restauradores más importantes para la Semana Santa de Málaga. Por sus manos han pasado estos últimos meses la Virgen de Consolación y Lágrimas, titular de la Archicofradía de la Sangre, y el Señor del Santo Traslado, de la Hermandad del Santo Traslado. Además, la Reina de los Cielos también visitará su taller entrada la Pascua.
En este reportaje repasamos estas dos importantes restauraciones para la conservación del patrimonio cofrade malagueño. En la elaboración de este artículo se han consultado las ediciones de la revista «La Saeta» de 1930 y 1953 así como el archivo de la Hermandad del Santo Traslado.
VIAJE EN EL TIEMPO EN SAN FELIPE NERI
Uno de los trabajos más importantes para Naranjo, sin duda, ha sido el encargo que recibió de la Archicofradía de la Sangre para recuperar la policromía de la Virgen de Consolación y Lágrimas. Aunque el objetivo inicial era una mera limpieza de la policromia, finalmente los trabajos se centraron en recuperar la talla tal y como fue concebida en el siglo XVII.
Durante el proceso, el artista ha llegado a la conclusión de que puede estar relacionada con el entorno de Antonio del Castillo, aunque la dolorosa haya sido atribuida hasta ahora a Fernando Ortiz. Además, el proyecto incluía la ejecución de un nuevo par de manos para la dolorosa.

En cuanto a los aspectos técnicos de la restauración, Naranjo pronto pudo comprobar mediante catas que la policromía antigua era recuperable pese a las restauraciones de Palma García en 1929 y 1932, y la de Álvarez-Duarte en 1972. Tras este descubrimiento, puso en conocimiento a la Archicofradía y se convocó un Cabildo Extraordinario con el fin de aprobar la recuperación total de la policromía original de Consolación y Lágrimas, que se saldó únicamente con dos votos en contra.
Además de la antigua encarnadura, Naranjo ha dado una nueva colación a las lágrimas de la talla, eliminando una de ellas y posicionando las cinco restantes en el sitio donde exactamente se ubicaban en la efigie original. Asimismo, el restaurador ha manifestado que todavía tiene margen para profundizar en el trabajo realizado y aproximarse más aún a su estado original. Únicamente, según apunta, habría que bajar los párpados tres milímetros y modificar ligeramente la inclinación de la cabeza. El tiempo dirá si los hermanos de la corporación deciden acometer esta última intervención y devolver a los malagueños, íntegramente, a la Virgen de Consolación y Lágrimas.

NUEVA POLICROMÍA PARA EL CRISTO DEL SANTO TRASLADO
El caso del Santo Traslado ha sido diferente al de Consolación y Lágrimas. En el mes de mayo del pasado año, por culpa de un acto vandálico, la talla sufrió una pintada con un spray negro en su brazo. Este desgraciado incidente obligó a la Hermandad a contactar con Francisco Naranjo para que interviniera de urgencia la talla y tratara de eliminar los daños producidos.

El talla del Señor del Santo Traslado fue realizada por Pedro Moreira en 1951. A lo largo de su historia ha pasado por las manos de Pedro Pérez Hidalgo en 1981, por las de Estrella Arco en 1994 y en 2012 pasó por el taller de Israel Cornejo.
Ya a finales de 2019, cuando la talla fue retirada temporalmente del culto en la Iglesia de San Pablo, tanto la Hermandad como el artista coincidieron en que el objetivo sería rescatar la policromía que añadiera Moreira a mediados del siglo XX. Tras los estudios pertinentes, Naranjo no encontró suficiente muestra de esa policromía como para recuperarla al completo y se optó por confeccionar una nueva. La talla se repuso al culto el pasado 15 de febrero con una renovada policromía que provocó opiniones dispares entre los cofrades pero que, sin duda, aporta a la talla una mayor calidad artística y un mayor sentido iconográfico del momento que representa.

Los resultados de estas restauraciones revelan el creciente interés de las cofradías por conservar y poner en valor su patrimonio. Como con cualquier actuación de este calado, puede generar adeptos y críticos. Ahora bien, los resultados de las dos restauraciones, atendiendo a un plano meramente artístico, son un éxito. Los hermanos de la Sangre y el Traslado recuperan parte de un pasado que nunca debió quedar atrás.