La Hermandad de Santa Cruz recibe al Cristo de la Victoria

En la tarde del sábado 23 de noviembre la Hermandad de Santa Cruz ha acogido y bendecido a su nuevo titular, el Santísimo Cristo de la Victoria. Una imagen que pasa a formar parte del patrimonio artístico y devocional de la Semana Santa de Málaga y que tendrá en la Iglesia de San Felipe Neri su lugar de culto junto a Nuestra Señora de los Dolores en su Amparo y Misericordia.

Santísimo Cristo de la Victoria | Hermandad de Santa Cruz

La celebración litúrgica de bendición ha estado presidida por el delegado de Hermandades y Cofradías D. Manuel Ángel Santiago en representación del Obispo y ha contado con la participación de la Coral de San Felipe Neri. El padrino del acto ha sido en esta ocasión la Agrupación de Cofradías de Semana Santa de Málaga que ha ofrecido al Señor de la Victoria un juego de potencias en plata sobredorada del orfebre Joaquín Osorio.

La imagen quedará expuesta en Besapiés extraordinario el próximo domingo 24 de noviembre por la tarde, de 17:00 a 21:00. El crucificado se colocará a pie de altar para que los hermanos y fieles puedan acudir a «conocerla y rendirle muestras de devoción».

Un crucificado para Santa Cruz

Esta idea comenzó a gestarse hace nueve años. El imaginero José María Leal planteó a la Hermandad la posibilidad mientras trabajaba en unos arreglos para el trono de la Virgen. Muchas fueron las dudas que surgieron al respecto, sobre todo si existía o no la necesidad de incorporar una nueva advocación y si, en el caso, la elección de Leal como autor era la más adecuada.

Tras algunos años de debate interno, en mayo de 2014 el artista sevillano confeccionó un boceto en barro del rostro que estuvo expuesto en la Casa Hermandad durante varios meses y que, definitivamente, puso en marcha el proyecto. Dos años después, el 15 de julio de 2016, el Cabildo de Hermanos aprobaba la reforma de las reglas para incluir el culto al crucificado en los estatutos. La iconografía del Señor muerto en la cruz estuvo presente desde el principio aunque, como apunta la Hermandad, es un Cristo muerto pero no vencido, una imagen idealizada que trata de transmitir un mensaje de triunfo pese a la aparente derrota.

Rostro del Cristo de la Victoria | Hermandad de Santa Cruz

Desde el punto de vista artístico, responde a los «cánones del clasicismo neobarroco eludiendo las laceraciones y la profusión de sangre». Se aprecian estos matices a través de «la postura anatómica, la expansión de la caja torácica o la caída de la cabeza». En definitiva, plasmar la Victoria de Dios a través de su cuerpo muerto en la cruz, transmitiendo «una apariencia de vida que supera a la muerte». Desde el prisma teológico, hay varias referencias sacadas de las Sagradas escrituras que respaldan esta advocación tales como el Salmo 97 –El Señor da a conocer su victoria, revela a las naciones su justicia– o la Carta a los Corintios (15:55-57) –¿Dónde está, oh muerte, tu victoria? ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón?– que reflejan la victoria de Cristo sobre la muerte y el pecado.