Fran Cristófol: «Hay demasiados influencers que utilizan las plataformas para pontificar»

Detalle de una presentación de Fran Cristófol

Las redes sociales se han convertido en los últimos años en el centro del debate cofrade desplazando en algunos casos a los medios de prensa tradicionales. ¿Es esto beneficioso para nuestro ecosistema o se nos ha ido de las manos? Sobre prensa, redes, «influencers cofrades» y más hablamos con Fran Cristófol, periodista, nazareno de la Sentencia y cofrade en las redes.

«Encaro la Cuaresma como cuando tenía quince años, con más ilusión que nunca porque estoy redescubriendo muchas cosas por llevar a los niños. Es una ilusión diferente, bastante potente, mejor que cuando estaba en el día a día de la cofradía. Lo veo con otros ojos y con menos mala leche.»

¿Perdemos los «más capillitas» la ilusión pura por nuestra Semana Santa en pos de otras cosas?

«Absolutamente. Las filias y las fobias personales hacen mucho. Si mi amigo es de una cofradía, puede llevar una vela del revés que no voy a decir nada. Pero si otro que me cae mal es de otra… Nos nublamos totalmente. Antes no disfrutaba prácticamente nada de la Cuaresma porque iba analizando este culto o el otro. Nos metemos en tal vorágine de compararnos que al final perdemos la perspectiva, la ilusión y la medida.»

«Las redes son un arma de doble filo. Por un lado, tienes a los que las utilizan para lanzar recados e indirectas, yo he sido uno de esos en el pasado, y otros que, como yo ahora, las usamos para mantenernos en contacto continuo con el mundo cofrade. Las redes son un contenedor donde mucha gente llega a soltar su rabia.»

En cuanto a «influencers cofrades», ¿sobran, faltan o qué cambiarías?

«Hay un tipo de perfil estilo TikTok, como puede ser Virgilio, que no deja de ser un influencer superficial que se centra en lo folclórico y social, pero que no tiene mala intención. Su público es el aficionado a las cofradías, que no cofrade, más joven. A mi me parece que no hacen falta más, pero que tampoco sobran. No me gustan por mi edad, pero no me incomodan. Me incomoda un tipo de mi edad que va a televisión y utiliza ese momento para lanzar recaditos. Algunos de ellos dan lecciones de cómo deben ser las cosas y utilizan las plataformas para pontificar. Hay demasiados y necesitamos más coherencia sobre lo dicho y lo hecho.»

¿Cómo andamos en este aspecto en Málaga?

«Creo que en Málaga sobran algunos perfiles muy molestos. Que antes señalaban nazarenos con zapatillas y hoy se han convertido en algo muy pesado. Para mí sobran, están desfasados y usan las redes para colmar los egos que no han podido colmar en otros ámbitos de su vida. Mis influencers de referencia son Dani Cuesta y Antonio Bohórquez, dos jesuitas en Galicia, que ven las cofradías desde un punto de vista muy chula. Son del tipo que me gustaría que hubiera más.»

Hablando de redes y polémicas, ¿qué te parecen las que se crean por los carteles de Semana Santa?

«Las cofradías siempre han sido hijas de su tiempo -esto no es mío-. Si queremos seguir haciendo cosas rancias-barrocas no vamos a evolucionar nunca. No quiere decir que todo el mundo tenga que entender un Gordillo. Quiere decir que las cofradías que apuesten por esto, como Estudiantes en Málaga, tienen que realizar una labor pedagógica. No creo que las cofradías tengan que autocensurarse. El 90% de las cofradías no necesitan hacer un cartel para decir que salen en Semana Santa. Lo que ha hecho la Macarena es decir, como tengo que hacer una obra todos los años voy a hacer algo que aporte valor patrimonial a la cofradía. En 20-30 años van a tener para abrir una sala de museo contemporáneo impresionante.»

¿Cómo valoras el periodismo cofrade de Málaga?

«Hay un periodismo formal, el de los grandes medios, y uno informal, pequeños medios no profesionalizados. De los formales; las radios, por ejemplo, no tienen una programación anual de Semana Santa y, salvo Canal Málaga, no hay cobertura de la actualidad cofrade. Se puede hacer mucho. En televisión por suerte tenemos programa todo el año, es una sorpresa positiva. En los periódicos, aunque se ha avanzado mucho, seguimos sin tener un suplemento cofrade como si ocurre en Sevilla. Los medios informales se organizan mucho mejor porque lo hacen desde el altruismo con otra visión. Aquí Málaga siempre ha tenido muy buen ecosistema. Había un momento en el que «El Cabildo» lo era todo y creo que ahora existe un ecosistema que mantiene la cobertura todo el año con buena calidad. Bien la tele, aprobados los periódicos y suspenso la radio y felicitarnos con los portales.»

¿Qué podemos importar de otras localidades andaluzas, como Sevilla?

«Lo primero, la conciencia de patrocinador. En Málaga es imposible imaginarte un programa con presencia de bares de barrio, al ser tan modernos a veces nos cuesta mucho convencer al patrocinador. Más que importar yo hay cosas que intentaría alejar lo máximo posible. En Jerez y Sevilla, últimamente hay muchísima visión de la espectacularización. Convertir un programa de una hora en un Twitch. Por cerrar si tengo que decir que en Sevilla hay muchos más medios, hay una televisión que allí tiene 18 cámaras y aquí 3. Hay una institución que en Málaga va a tener 8 cámaras fijas mientras que en Sevilla hay 20 en Carrera Oficial. Nos hace falta ponernos serios y creernos que hacen falta más recursos.»

Por hablar de tu hermandad, la Sentencia ¿había muchas ganas de ver el trono acabado no?

«Yo he estado en la comisión desde el primer día y todavía no me lo creo. Hubo una época que tuvimos tantas trabas con uno de los artistas que yo pensaba que se iba a eternizar. Hemos tenido mucha suerte con Manolo Toledano, es una auténtica barbaridad su capacidad de trabajo y sacrificio. También de encontrar por el camino a Álvaro Abrines, la imaginería es una locura. Lo único que me da miedo es el tamaño, pero tenía muchas ganas de verlo armado al completo. Jamás me imaginé esto en una cofradía como la Sentencia. El siguiente paso es en 2027-28 terminar todo el conjunto con el misterio de Abrines.»

Nuevo trono del Señor de la Sentencia | La Sentencia

Hilo de X explicativo con detalles sobre el nuevo trono del Señor de la Sentencia

Aunque al final no podrá ser, la AM Virgen de los Reyes iba a dar un concierto en la presentación del trono. ¿Cómo es la relación con ellos, es un sueño que algún día os acompañen?

«En mi cofradía nunca se había querido ver que la agrupación musical era positiva para el andar del trono y se alinearon los astros en la Magna. Nosotros seguimos en contacto con ellos, conscientes de la dificultad de que puedan estar con nosotros en Semana Santa. Hay buena relación personal. La mayoría de mis hermanos querrían que pasara algún día, yo tengo dos sueños que no pueden darse a la vez. Uno es que mi Cristo vaya con Bomberos, sería lo máximo, y sino con María Magdalena de Arahal. Es que soy muy clásico.»

«Nunca había vivido una ilusión como esta en la cofradía. Se han quedado más de treinta personas fuera de los dos tronos, hace dos semanas ya no quedaban túnicas de nazarenos. Queda un mes y medio y ya tenemos todo repartido. Creo que tiene mucho que ver el proyecto del trono y a mí me da mucha alegría.»

Por hablar también de la Virgen del Rosario, ¿cómo ves su evolución y su personalidad a día de hoy en la calle?

«Hay una persona clave en la personalidad del Rosario que es Ali, la vestidora. Incluso cuando muchos no lo pensábamos, ella tiró para delante y entendió que la Virgen tenía una impronta y había que mantenerla. La perseverancia y creer en lo que se hace nos ha llevado a esto. En los 90 se escuchaba aquello de «a ver si se cambia la Virgen», hoy entras diciendo eso y a lo mejor no sales ni vivo. Se ha asentado mucho aunque hay mucho trabajo por hacer. Todo el conjunto procesional se tiene que adaptar a esa nueva impronta de la Sentencia, es el gran reto que tenemos que plantearnos. Algo mucho más específico a la Virgen del Rosario y no ese cajillo de Villarreal sencillo y ese palio con apliques. Algo que de provisional que es hemos convertido en definitivo.»

Para concluir, ¿con qué momento cofrade se queda Fran Cristófol?

«Lo primero que se me viene a la cabeza es que mi hija mediana nació un 7 de abril -un último jueves de Cuaresma del año 2022- y ese año, la niña con tres días, bajamos a ver la Humildad por el Altozano. El segundo es estar con mis tres hijos en la puerta de la capilla de la Piedad esperando el traslado de la Sangre. Pero el de verdad 100% es el que voy a vivir este año porque voy a vestir a los tres de monaguillos y estar con ellos en la salida. Me va a recordar mucho a mi padre y a los momentos previos a la salida de los Martes Santos con mis hermanos.»