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Balance Viernes Santo 2019
- Por Arturo Higueras Mañas, Gonzalo Chica, Hugo Gallagher Cobos, Miguel Orellana Jiménez y Pablo Merino Ruiz
- 3 mayo, 2019
El cortejo de Descendimiento en calle Císter / Pablo Merino
Monte Calvario
- La sobriedad y el cuidado en la estética que ofrece cada Viernes Santo el Monte Calvario es digno de alabar. Igualmente reseñable el fantástico acompañamiento musical de ambos tronos. Tanto la BM Soledad de Mena como la BM La Paz interpretan las piezas adecuadas en cada momento de la procesión.
- Los nazarenos estrenaron nuevo hábito penitencial compuesto por túnica y antifaz negro y un escapulario con el emblema “Charitas". Aunque el diseño de Curro Claros sí encaja a la perfección con la idiosincrasia de la hermandad victoriana, genera algunas dudas el material.
- Forzada maniobra de entrada en San Agustín desde calle Granada ocupando toda la Plazuela de Jesús Castellanos, sin dejar acceso al público. ¿Merece la pena ganar a la ida este entorno a cambio de esta situación?
Descendimiento
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El nuevo trazado les ha beneficiado en cuanto a itinerarios se refiere. Sin la necesidad de cruzar el centro histórico para acceder al R.O., Descendimiento ocupa la segunda posición del día y no depende más que de sí misma para cumplir con los horarios pactados. Destacar también la mejora de la BM Cruz de Humilladero acompañando al Señor.
- Sustancial mejora en todo lo relacionado con su vuelta a la Malagueta tras realizar estación de penitencia en la S.I. Catedral. Más público acompañó a la hermandad. El cortejo también fue más compacto y los tronos, pese a sus habituales dificultades, llegaron mejor que otros años a la Casa Hermandad.
- Ya son varios años en los que el trono del Señor se ve en dificultades con los ficus de la Avenida Cervantes. Este Viernes Santo generó un importante retrasó -más de 20 minutos- en la jornada, especialmente a Dolores de San Juan y Amor. No se entiende día como la cofradía no propone un cambio de itinerario y accede a calle Císter por la Travesía Pintor Nogales junto a la Aduana.
Dolores de San Juan
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La Archicofradía pudo mantener su tradicional visita a las Hermanas de la Cruz en la Plaza Arriola, un rodeo por la feligresía que cobra así su sentido. Abandonaron también el primer puesto de la jornada, el único beneficio que saca la corporación del nuevo trazado. Imponente conjunto el de ambos tronos en la noche del Viernes Santo.
- Como era de esperar, el Cristo de la Redención atravesó la Plaza de la Constitución de regreso a la Iglesia de San Juan mientras sonaban las notas de "Soledad" de Perfecto Artola por la BM La Esperanza a tan solo unos metros. El clima de silencio propio del cortejo se rompió igualmente en la inhóspita zona de terrazas de Plaza Uncibay y Calderería.
- El nuevo R.O. y la decisión de las cofradías implicadas -posiblemente agravado por los ajustados horarios- impidió que Dolores de San Juan desarrollara su estación de penitencia en la S.I. Catedral como deseaba. Ambos tronos estuvieron solo 10 minutos bajo las naves del templo, menos tiempo aún el cuerpo de nazarenos. El acto central de su salida procesional se vio así edulcorado por las circunstancias que rodean la apertura de la segunda puerta.
Amor
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En un Viernes Santo donde todo parece ocurrir a la vez, la vuelta por la Cruz Verde del Amor es uno de los momentos marcados en la agenda del cofrade de a pie. Todo acompaña. Lejos del ruidoso centro, el público puede disfrutar de la gran puesta en escena de la cofradía por su barrio. Impecable el cortejo de su salida a su encierro.
- Como ocurriera con Jesús de la Pasión el Lunes Santo, solo la Banda de Cornetas y Tambores de la Esperanza puede hacer olvidar que un año más una banda de música no acompañe al Cristo del Amor. Asimismo, ostensible mejora en el repertorio musical tras la Virgen de la Caridad.
- Solo minutos más tarde de que el Monte Calvario saliera del Santuario de la Victoria, un mar de descapirotados conquistó la plaza. A la puertas de la Sacristía niños y mayores se congregaban, sin distinción. Incomprensible. La intimidad del templo debe ser el lugar adecuado para que los nazarenos puedan vestirse, hay tiempo y espacio suficiente para poder hacerlo.
Traslado
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Ambos tronos presentaron novedades que vienen a aportar mayor valor a los conjuntos. La Virgen de la Soledad de San Pablo lució una nueva ráfaga plateada y dorada. En el trono del Señor, el grupo escultórico estrenaba ropajes de terciopelo y damasco negro, acordes con el luto que marca la iconografía.
- A pesar del itinerario lineal y repetitivo que marca el nuevo R.O. para la corporación, el entorno de la Plaza del Obispo contrasta con las calles de la Trinidad que acostumbra a transitar. Bonita estampa la que protagonizó el cortejo por este punto, más compacto que el Viernes Santo pasado de regreso por Carretería.
- El acompañamiento musical del Santo Traslado merece una revisión más pronto que tarde. No solo por el género escogido -el de las cornetas y tambores- sino por el repertorio seleccionado. Marchas como "La Fe" no parecen tener cabida dentro de una escena en la que Jesús es trasladado al Sepulcro.
Piedad
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La única de la jornada que todavía conserva la histórica calle Carretería y la Tribuna de los Pobres. Otras cofradías han optado por utilizar Casapalma, la Plaza del Teatro o calle Alcazabilla para alcanzar la Plaza de la Constitución. Sin embargo, esta hermandad del Molinillo, comprometida con su barrio, no quiso abandonar este enclave. El público respondió.
- En varios puntos del recorrido, como la Plaza del Obispo o la Cruz del Molinillo, la hermandad contó con la participación del coro Hakuna Group Music. Sin entrar a valorar las canciones que se interpretaron, un punto musical diferente en el Viernes Santo muy lejano a las bandas de música que suelen acompañar el caminar de los tronos en la ciudad.
- Como le sucede al Traslado, la cruceta que interpreta la BM Zamarrilla no es la más acertada para el día y el momento que se representa. La Piedad de Palma Burgos reclama otro repertorio más sobrio y elegante.
Sepulcro
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Tras la profunda reforma integral del trono años atrás, las nuevas cartelas rematan el magnífico conjunto de la Virgen de la Soledad. Buena noticia también la incorporación de piezas musicales tras el Catafalco distintas a la marcha fúnebre de Chopin. Sirvan como ejemplo "Mater Mea" o "Cristo de la Agonía".
- Parece del todo innecesario que, una vez pasada la Plaza del Obispo, la cruz guía continúe hasta la Plaza del Carbón pudiendo girar a calle directamente a calle Santa María para buscar calle Alcazabilla. A pesar de esto, esta maniobra puede entenderse ya que en los últimos años la doble curva del Hospital Gálvez se está convirtiendo en un enclave significativo para la hermandad.
- Siendo conscientes de los metros que supone mantener calle Carretería, que el Santo Sepulcro no pase por la Tribuna de los Pobres genera cierta frustración en el mundo cofrade. Más si cabe si la alternativa es el ruido y las irrespetuosas terraza de calle Calderería.
Servitas
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Un público tan numeroso como peculiar esperaba a Servitas a medianoche a muchos metros de la cabeza de la procesión. El entorno de la Plaza del Teatro y Pozos Dulces estaba especialmente abarrotado horas antes de que llegar la Virgen de los Dolores. A destacar el gran número de efectivos policiales que mantuvieron controlado la situación en todo momento.
- Tenían previsto el encierro a las 4:30 de la madrugada, pero pasadas las 3:00 ya se encontraban en el interior de la Iglesia de San Felipe Neri. Quizás intentando huir de la fiesta, aligeraron el paso por las calles del centro histórico de regreso.
- El verso libre del Viernes Santo. Completamente despegada de la jornada y encajada en c/Cisneros de camino a la Tribuna Oficial entre Dolores de San Juan y Traslado. Más separada que en otras ocasiones del cortejo del Sepulcro.